Economía y Agricultura en Puerto Rico – Eduardo Bonilla

Visión y análisis sobre economía y sostenibilidad


La gran trampa del crédito fácil: cómo las tarjetas están endeudando a los jóvenes universitarios puertorriqueños

Lo que comenzó como un símbolo de independencia económica se ha convertido en una de las causas más silenciosas del endeudamiento juvenil en Puerto Rico. Las tarjetas de crédito, presentadas como herramientas de libertad y conveniencia, están atrapando a una generación que aún no ha comenzado a construir su estabilidad financiera.

Para muchos estudiantes universitarios, recibir su primera tarjeta de crédito representa un paso hacia la adultez: la posibilidad de pagar libros, gasolina, comidas o algún artículo electrónico sin depender de nadie. Sin embargo, ese aparente privilegio normalmente se convierte en una trampa financiera. El problema no está en el crédito en sí, sino es más la falta de educación económica que acompaña su uso. En un país donde el salario promedio apenas cubre los gastos esenciales y el costo de vida sigue aumentando, el endeudamiento temprano puede marcar el inicio de una vida económica un poco desequilibrada.

El atractivo del crédito y la falsa sensación de control

El sistema financiero ha aprendido a vender el crédito como sinónimo de libertad. Los bancos ofrecen tarjetas con recompensas, puntos y bonos de bienvenida, mientras los jóvenes ansiosos por establecer su historial crediticio aceptan sin leer las letras pequeñas. Según datos de WalletHub (2024), el 65 % de los universitarios en Estados Unidos posee al menos una tarjeta de crédito, con una deuda promedio cercana a los 3,300 dólares. De ellos, el 44.7 % paga solo el mínimo mensual, lo que significa que gran parte del dinero va a intereses y no a reducir el balance principal.

En Puerto Rico la situación es más preocupante. Aunque el endeudamiento formal de los hogares es menor que en los Estados Unidos, la Fundación FINRA (2024) reveló que la mayoría de los jóvenes adultos no logra llegar a fin de mes y carece de un fondo de emergencia. En este contexto, una deuda de apenas 500 o 1,000 dólares puede convertirse en una carga difícil de manejar, especialmente cuando los ingresos son irregulares o dependen de trabajos a tiempo parcial.

Por qué la trampa es más peligrosa en Puerto Rico

El problema del crédito fácil en la isla se agrava por factores estructurales. La Consumer Financial Protection Bureau (CFPB) estimó que el índice de bienestar financiero promedio en Puerto Rico fue de apenas 52 puntos sobre 100, por debajo del promedio estadounidense. Esto significa que, en general, los consumidores puertorriqueños enfrentan más dificultades para cubrir gastos imprevistos, ahorrar o pagar deudas.

A ello se suma la realidad económica local: salarios estancados, altos costos de energía, vivienda e importaciones, y una economía que no genera suficientes oportunidades para jóvenes recién graduados. En ese escenario, la tarjeta de crédito deja de ser una herramienta de conveniencia y se convierte en un salvavidas temporal que termina hundiendo al usuario en un ciclo de pagos mínimos e intereses acumulados.

Cómo opera el ciclo de endeudamiento universitario

El ciclo comienza con una oferta tentadora: una tarjeta con un límite inicial de 500 o 1,000 dólares, pensada para “emergencias” o compras pequeñas. Poco a poco, las compras se vuelven rutinarias comidas, gasolina, gastos personales y el joven paga el mínimo pensando que está cumpliendo. En realidad, solo está reduciendo una fracción mínima del capital mientras los intereses crecen mes a mes.

El New York Fed (2025) reportó que la deuda de tarjetas de crédito en Estados Unidos alcanzó 1.21 billones de dólares, con una tasa de morosidad del 3 %. Si bien Puerto Rico representa un porcentaje menor de esa cifra, la vulnerabilidad es mayor debido al limitado acceso a empleo estable y al bajo nivel de educación financiera. En este contexto, la deuda se convierte en una especie de impuesto silencioso sobre la juventud: un costo que reduce la capacidad de ahorro, inversión y emprendimiento.

El impacto psicológico y social del endeudamiento

Más allá de los números, el crédito mal gestionado genera ansiedad, frustración y sensación de fracaso. Jóvenes que deberían concentrarse en sus estudios o en iniciar sus carreras viven preocupados por los pagos mensuales, los intereses o el puntaje crediticio. Esta presión afecta la salud mental y puede influir en decisiones de migración o abandono académico. Según el informe de FINRA Foundation (2024), el 45 % de los jóvenes adultos puertorriqueños considera que su situación financiera es “estresante o abrumadora”.

El endeudamiento temprano no solo limita la libertad individual; también afecta la movilidad social. Un historial crediticio negativo reduce las posibilidades de obtener préstamos estudiantiles, hipotecarios o empresariales.

Cómo romper el ciclo del crédito fácil

La solución no está en eliminar las tarjetas de crédito, sino en aprender a usarlas con inteligencia, sacarle el beneficio en vez de que ellas lo hagan. Es indispensable que las universidades incorporen educación financiera básica en sus programas de orientación, enseñando a los estudiantes cómo funcionan los intereses, los pagos mínimos y los reportes de crédito. Asimismo, los bancos deberían adoptar prácticas más éticas al ofrecer productos financieros a jóvenes sin ingresos estables.

A nivel individual, la prevención comienza con tres pasos simples: gastar menos de lo que se gana, pagar siempre más del mínimo y reservar un fondo para emergencias. Estas medidas, aunque sencillas, pueden marcar la diferencia entre usar el crédito como herramienta o caer en una trampa que se extiende durante años.

Conclusión

La tarjeta de crédito, mal manejada, puede convertirse en una de las formas más peligrosas de deuda, especialmente para quienes apenas comienzan su vida adulta. En Puerto Rico, donde la estabilidad económica es frágil, el crédito fácil no es sinónimo de libertad, sino de dependencia financiera. La verdadera independencia comienza cuando el conocimiento sustituye la impulsividad. Educar a los jóvenes en finanzas personales no es un lujo académico: es una inversión en su futuro económico y en la salud financiera del país.

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Referencias

  • Consumer Financial Protection Bureau. Financial struggles in Puerto Rico bite deeper than the rest of the United States. (2021). 
  • FINRA Foundation. An Overview of Factors Tied to the Financial Capability of Adults in Puerto Rico. (2024). 
  • WalletHub. College Student Credit Card Statistics. (2024). 
  • Capstone Wealth Partners. College Students and Credit Cards. (2023). 
  • CardRates.com. 57 Educational Student Credit Card Debt Statistics. (2023).

23 de octubre de 2025

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